Malos hábitos al trabajar desde casa

18 06 2010

Tener la oficina en casa puede ser una experiencia liberadora, pero también representa mayores retos para vencer los malos hábitos. Cuando trabajas desde casa, muchas dinámicas de tu rutina cambian y algunas veces eso beneficia tu trabajo o también puede traer desastrosas consecuencias.

Trabajar como freelancer, tener tu oficina en casa y manejar tu horario a tu antojo, es quizás, el sueño de todo creativo. Pero, esa independencia traer una serie de responsabilidades y si a veces nos consentimos demasiado, podemos caer en dinámicas improductivas o poco saludables. Hoy que es viernes, quiero señalarte algunos malos hábitos que pueden afectar tu productividad, salud y economía.

Los malos hábitos que a continuación explico o cuestiono son aquellos, que en algún momento de mi vida he experimentado en los años que tengo de trabajar desde casa. Al inicio, te exiges tanto como lo hacías en la oficina, pero con el tiempo, somos tan adaptables que se nos olvida que todo debe tener límites, reglas o planificación para que funcionemos adecuadamente.

Trabajar en pijama: quizás es uno de los malos hábitos más normales de quienes trabajamos desde casa. Acéptalo, en algún momento despertaste y caminaste directo a la computadora para empezar a trabajar, llegó el medio día y te diste cuenta que ni te habías cepillado. Caminar de la cama a la oficina en casa es típico, pero a veces esa acción no permite que tengamos una rutina más disciplinada o productiva.

¿Te alimentas mal?: no sólo no te has cepillado, olvidaste desayunar por la premura de conectarte al despertar y al medio día tu estómago pide nutrirse, pero resulta que tienes un par de galletas cerca y con un jugo podrás saciar el hambre que en ese momento te invade. No respetas los tiempos de comida y tampoco te acercas a la cocina a preparar algo saludable. Pasaste de comer la sopa instantánea que calentabas en el microondas de la oficina, a la sopa instantánea del microondas en casa. Evalúa tu alimentación o de repente algo fallará en tu cuerpo, mejor prevenirlo a tiempo.

No manejar un horario de trabajo: para que una persona sea productiva no necesita de 24 horas de trabajo continuo, en realidad, necesita de un horario bien planificado y lapsos productivos. Aveces, puedes pasar 10 horas frente a la computadora y no producir nada. Pero, puedes trabajar por 4 horas en donde la productividad puede ser óptima. Evalúa en qué momento eres más productivo y establece un horario de trabajo para aprovechar esos lapsos, en lugar de perder el tiempo por largos periodos.

¿Haces ejercicio? despiertas de la cama a la computadora, olvidas desayudar, comes comida poco saludable, pasas más de 10 horas frente a la computador y no dedicas ni 20 minutos a ejercitarte. No falta que lo aclare, tu sabes que esta mal, que ese estilo de vida en realidad no te permitirá llevar muy lejos. Dedica un par de horas a ejercitar tu cuerpo, para que tu productividad sea mayor. Si nunca antes lo has hecho o no saber por dónde empezar: dejame ayudarte.

No tomar vacaciones: somos esclavos del tiempo, adictos al trabajo, dedicados al 100% a lo que tanto nos apasiona: llueva, truene o relampaguee seguimos allí, conectados al mundo desde nuestra casa, conociendo personas virtualmente, haciendo negocios, ganando dinero, pero y ¿las vacaciones para cuándo? No te olvides de tu familia, amigos, seres no virtuales que quieren pasar un tiempo contigo, en el mundo offline y aveces se pasa un año entero sin que tomes un descanso que sin duda es necesario.

Trabajar con distracciones: los pagos de la casa, la televisión, el mercado, los videojuegos, bañar a la mascota, la visita de amigos y un sin fin de actividades que pueden distraernos del trabajo. Las personas a nuestro alrededor aveces no comprenden que, aunque estamos en casa “estamos trabajando” en serio, no estamos jugando en la computadora, nuestro tiempo allí representa perdidas y ganancias. Por ello, detecta tus distracciones y busca alternativas para la productividad.

Confieso que el mal hábito que más me ha costado cambiar es el trabajar desde pijamas, trato de hacer ejercicio por las mañanas para regresar con energía y un cambio de ropa. Trato de respetar el horario de trabajo, pero acepto que algunas veces me paso del límite. En lo que no me puedo quejar, es el ejercicio, disfruto mucho ese tiempo y lo practico con mucho entusiasmo, soy adicta a las endorfinas ¿qué mal hábito te ha costado modificar?

Recibimos el último boletín de emprendedoresnew.com  , en el que encontramos esta nota de Marcelo Berenstein a quien seguimos de cerca por sus interesantes publicaciones.


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2 responses

10 09 2010
Oscar Arturo Villarreal

Hola:
Creo que eso de las pijamas a todos alguna vez nos acomodo, de verdad creo que hay que hacer un buen plan para no caer en estos errores esta excelente tu publicacion Saludos

19 09 2010
Claudyo Consulting

desde luego cuando estamos si supervisar solemos hacer cualquier cosa antes de trabajar😉

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